Empieza con lo mínimo útil: nombre del modelo, año, acabados, fotos claras, manual de cuidado y contactos de soporte. Añade un apartado para registrar mantenimientos y reparaciones con fecha. Mantén tono cercano, inclusivo y claro, para que cualquier persona pueda entender, contribuir y sentirse bienvenida a participar sin miedo a equivocarse.
Para madera rugosa, una placa atornillada; para interior de cajón, vinilo discreto; para metal, grabado láser. Prueba visibilidad, contraste y escaneabilidad en distintas luces. Considera solventes, calor, humedad y tacto. Documenta dónde está colocada para que futuros dueños la encuentren sin esfuerzo, y nunca ocultes información que pueda perjudicar su seguridad.